Smart Working en tiempos de Covid19 (evolución empresarial)

Algo de antecedentes e historia en México….

En México se le dio la bienvenida a una serie de reformas en materia laboral presumiendo que experimentaríamos un cambio total del esquema que conocemos.

La etapa de transición en la impartición de justicia laboral son derivados de una reforma a la norma laboral interna de nuestro país que comenzó en febrero de 2017 tocando nuestra Carta Magna, y en mayo de este 2019 reformando preceptos de la Ley Federal de Trabajo. Sin embargo estamos en espera de otro cambio más a integrar ahora proponiendo regular el “teletrabajo” en México.

Una muestra de avance para flexibilizar las relaciones de trabajo es la aprobación de la Iniciativa de Decreto por parte del Senado para reformar algunos de los preceptos de la Ley Federal del Trabajo para regular la figura del “teletrabajo”, que la propia iniciativa define como “La forma de organización laboral que consiste  en el desempeño de actividades remuneradas, sin requerirse la presencia física del trabajador en un sitio específico de trabajo y utilizando como soporte las tecnologías de la información y la comunicación para el contacto entre el trabajador y el empleador”.

Diferencia entre el teletrabajo y el freelance

Para regular esta figura y diferenciarla con la actividad que realizan algunas personas por cuenta propia o trabajadores autónomos, el legislador dentro de esta iniciativa hace ver en primer lugar que las herramientas de trabajo las debe de proporcionar el patrón, que es la misma diferencia que encontramos entre una relación laboral y una prestación de servicios profesionales, en este caso las herramientas son desde el ordenador con el cual prestará su servicio el trabajador, hasta el módem o línea de internet.

Otro de los puntos que marcan la diferencia es la obligación del patrón a promover y fomentar el equilibrio e igualdad de remuneraciones, capacitación y seguridad social, que son elementos a los que no tienen derecho quienes se dedican a la actividad por cuenta propia conocidos como “freelance”.

A pesar de que este tipo de trabajo no será dentro de las instalaciones del empleador, esta reforma también contempla algunas obligaciones relacionadas a la salud, seguridad y previsión social. Obligaciones que podremos conocer más a fondo cuando, de aprobarse esta iniciativa por la Cámara de Diputados, sea llevada al Ejecutivo para su publicación en el Diario Oficial de la Federación y cobre vigencia al día siguiente, toda vez que a partir de su entrada en vigor se contará con un año para la creación de una Norma Oficial Mexicana que reglamente la figura del “teletrabajo” y se conforme una Red Nacional de Fomento al Teletrabajo.

Sin duda es un acierto la búsqueda que hace la Cámara de Senadores para actualizar nuestra norma aunque sea solo un poco intentando acercarla a los nuevos sistemas de producción y de relaciones de trabajo, ya en muchas organizaciones es conocida y usada esta figura con éxito, y son muchas las ventajas que se reportan con su implementación, tanto para los empleadores como lo es el ahorro en infraestructura, oficinas, consumo de energía eléctrica, mobiliario de oficina y su respectivo mantenimiento.

Smart working: trabajo más flexible y más productivo

¿Qué es el Smart working?

El smart working es una fórmula de gestión empresarial que se basa en tres pilares básicos: movilidad y flexibilidad horaria, trabajo por equipos y el uso de nuevas tecnologías.

A diferencia del teletrabajo, el Smart working se apoya en las nuevas tecnologías no sólo para permitir al profesional decidir el lugar de trabajo, sino también el horario y las herramientas. Este sistema intenta adaptar el empleo al profesional permitiéndole un alto grado de autonomía.

La flexibilidad de horarios trae un mayor equilibrio entre la vida laboral y la vida familiar.

Otra ventaja, sin duda, será el innecesario desplazamiento a los centros de trabajo con lo que se logran dos cosas muy importantes. Primero el ahorro económico en medios de transporte, así como menores niveles de estrés lo cual podría traducirse en mayor productividad. Por lo que sin duda alguna reflejará también un beneficio inmediato al ambiente.

Compromiso en el smartworking

Así como los empresarios deben tener confianza en sus empleados, ahora también tiene que ser al revés. Además de la confianza en ellos, los trabajadores deben demostrar su compromiso. De este modo, deben tener también capacidades de organización propia para conseguir objetivos, motivaciones y logros empresariales.

Ventajas del Smart working:

Como ya hemos dicho implementar el smartworking en tu empresa puede reportarte muchos beneficios si lo haces correctamente. Lo primero que notarás, que ya hemos comentado, es una reducción de costes.

Asimismo, una de las principales ventajas del Smart working es la eliminación de desplazamientos que, a su vez, repercute directamente en la sostenibilidad. El medio ambiente ve reducido sus emisiones CO2 rápidamente cuando se eliminan la mayoría de desplazamientos.

Finalmente, cabe destacar que la implementación del Smart working es una manera de fomentar el talento. Gracias a la deslocalización de los puestos de trabajo, encontrar un talento alejado de la oficina central ya no es un impedimento para contratar personas valiosas para nuestra organización.

Creemos que todas aquellas empresas que durante la cuarentena han comprobado que son productivas al realizar el trabajo en remoto, cambiaran el concepto que tenían. “El modelo de trabajo será más flexible. Se ha demostrado que podemos seguir trabajando remotamente y que no lo hacemos mal. Es un modelo muy efectivo. También nos hemos dado cuenta de que tenemos que dar más tiempo de nuestro día a día a otras cosas además del trabajo.

Evolución

El precio dejará de ser el principal motor del consumidor y éste empezará a valorar si parte de lo que se gasta va de alguna manera a algún aspecto humanitario o social. “Vamos a tener en cuenta también temas medioambientales. Los negocios que no aporten nada a la sociedad y solo quieran reducir costes o aprovecharse de otras comunidades, no van a tener ningún futuro”.

Otra cosa que podría ocurrir es que algunos negocios en manos de pequeñas empresas, como los hoteles y otros entrarán en ‘distrés’ («estrés desagradable”, aquel que “produce una progresiva pérdida de energía, agotamiento emocional y desmotivación general”) y serán adquiridos.

Es muy probable, que se produzcan operaciones como compras, fusiones, alianzas y estrategias de partnerships. 

Los modelos de negocio cambiarán. Permanecerán aquellos que proporcionen valor. Habrá paquetes mucho más personalizados. Las experiencias cobrarán importancia para la búsqueda de momentos de relax que la situación de cuarentena ha generado. El precio seguirá siendo un driver, pero la seguridad va a ser un elemento fundamental. ¿Habrá un pasaporte virológico para moverse? ¿Tendremos hoteles y restaurantes COVID-free?”.

El blockchain será una tecnología clave por sus posibilidades de trazabilidad y se esperan aplicaciones móviles para comprobar que se respeta la distancia entre ciudadanos.